La compañía contraria debe pagarte los gastos por desplazamiento.

Después de un accidente de tráfico, la mayoría de las personas se centra en la recuperación física y en la reclamación de los daños más evidentes, como las lesiones o el vehículo. Sin embargo, hay un aspecto que suele pasar desapercibido y que, con el tiempo, puede suponer un gasto importante: el coste de los desplazamientos necesarios para acudir a consultas, rehabilitación o pruebas médicas.

Ir a rehabilitación, someterse a revisiones o acudir a especialistas no solo requiere tiempo y esfuerzo, sino también dinero. Muchas veces, estos gastos se acumulan sin que nos demos cuenta y, si no se reclaman correctamente, pueden acabar saliendo de nuestro propio bolsillo. Por eso es fundamental saber cuándo y cómo reclamar los gastos de transporte tras un accidente, y qué hacer para que la compañía contraria no los rechace.


Desplazarse para curarte también genera un perjuicio

Tras un accidente, la ley reconoce que existen gastos diversos derivados de la lesión temporal que pueden ser reclamados. Entre estos, destacan los gastos de desplazamiento que resultan necesarios para recibir asistencia sanitaria. Esto significa que, si el accidente te obliga a utilizar algún medio de transporte para acudir a consultas médicas, sesiones de rehabilitación o pruebas diagnósticas, no tienes por qué asumir ese coste tú solo.

Es importante entender que no se trata de reclamar cualquier trayecto, sino únicamente aquellos necesarios, razonables y bien justificados que estén directamente relacionados con la recuperación de las lesiones sufridas en el accidente. El objetivo es que el proceso de curación no suponga un perjuicio económico adicional para el lesionado.

No vale decir “más o menos gasté esto”

Uno de los errores más frecuentes al reclamar estos gastos es presentar cifras aproximadas, redondeadas o sin ningún tipo de justificación. Este tipo de reclamaciones suelen ser rechazadas por las aseguradoras, ya que carecen del respaldo documental necesario.

Para que la reclamación tenga éxito, es fundamental documentar cada gasto de manera detallada. Esto implica conservar:

  • La cita o asistencia médica a la que se acudió.
  • La fecha exacta del desplazamiento.
  • El medio de transporte utilizado (taxi, autobús, metro, ambulancia, etc.).
  • El justificante del gasto, siempre que exista (ticket, factura, billete, etc.).

Cuanta más información y pruebas aportes, más difícil será para la compañía contraria discutir o rechazar la reclamación.

¿Qué gastos suelen entrar?

La naturaleza y el importe de los gastos que pueden reclamarse dependerán de cada caso y de la documentación que se aporte. Lo más habitual es que se incluyan los gastos de transporte público, taxi, ambulancia no urgente o cualquier otro desplazamiento necesario para acudir al tratamiento médico derivado del accidente.

En situaciones más complejas, como ingresos hospitalarios o lesiones de mayor gravedad, también pueden valorarse otros gastos como los de manutención, alojamiento o incluso determinados desplazamientos de familiares cercanos que resulten imprescindibles para la atención del lesionado. No todo el mundo sabe que, en ocasiones, el accidente genera más gastos de los que se perciben a simple vista, y que el foco no está únicamente en el trayecto del lesionado.

Un ejemplo muy frecuente

Imagina que sufres un accidente y, como consecuencia, no puedes conducir durante varias semanas. Durante ese tiempo, tienes que acudir a veinte sesiones de rehabilitación en una clínica situada a varios kilómetros de tu domicilio. Para poder asistir, dependes de taxi, transporte público o de la ayuda de terceros.

Este tipo de desplazamientos no son un capricho, sino una consecuencia directa del accidente. Si se acredita correctamente, deben formar parte de la reclamación y la compañía contraria debe hacerse cargo de esos gastos.

Cómo dejarlo bien atado

Para que la reclamación de los gastos de desplazamiento sea sólida y tenga más posibilidades de ser aceptada, conviene seguir una serie de pautas:

  • Guarda todos los tickets, billetes y justificantes de los desplazamientos realizados.
  • Conserva los partes de cita y asistencia médica que justifiquen la necesidad del trayecto.
  • Haz una relación ordenada de fechas, trayectos y motivo de cada desplazamiento, de forma que quede claro que todos están relacionados con el tratamiento.
  • No inflar los importes ni incluir trayectos que no estén ligados al tratamiento. Reclamar solo lo que realmente corresponde es la mejor forma de evitar problemas.

Presentar la información de forma clara y ordenada reduce el margen de discusión por parte de la compañía aseguradora y aumenta las posibilidades de que los gastos sean reconocidos.

¿Quién paga estos gastos?

Una de las dudas más habituales es quién debe hacerse cargo de estos gastos de desplazamiento. La respuesta es clara: la compañía aseguradora del vehículo contrario es la responsable de abonar la indemnización, incluidos los gastos que se deriven de la recuperación, como los desplazamientos necesarios para la asistencia sanitaria.

Esto significa que, si has sufrido un accidente y tienes que desplazarte para curarte, puedes reclamar estos gastos a la aseguradora de la parte responsable, siempre que estén correctamente justificados y sean razonables.

Tu recuperación también se paga kilómetro a kilómetro

Después de un accidente, la indemnización no solo cubre el dolor o las secuelas físicas. También es posible reclamar aquellos gastos que, poco a poco, vas acumulando mientras intentas recuperarte. Y entre ellos, los gastos por desplazamiento son de los más olvidados.

No dejes que estos gastos pasen desapercibidos ni los asumas como una consecuencia inevitable del accidente. Si el accidente te obligó a gastar dinero para acudir a tus tratamientos o revisiones, revísalo bien antes de darlo por perdido. Recuerda que la compañía contraria no solo responde de la lesión, sino también de las consecuencias económicas razonables que esa lesión te ha ido dejando por el camino.


Conclusión: Reclama lo que te corresponde y no asumas gastos injustos

En definitiva, los gastos de desplazamiento necesarios para tu recuperación tras un accidente de tráfico pueden y deben ser reclamados. No se trata de un extra ni de un capricho, sino de un perjuicio real que la ley reconoce y que la compañía contraria debe asumir si está bien justificado.

Revisa todos los trayectos que has tenido que realizar, guarda y ordena los justificantes, y presenta una reclamación clara y detallada. Así, no solo estarás defendiendo tus derechos, sino también evitando que tu recuperación suponga un coste económico adicional para ti.

Si tienes dudas sobre cómo reclamar estos gastos o necesitas ayuda para preparar tu reclamación, contacta con profesionales especializados que te orienten y te ayuden a conseguir la indemnización que realmente te corresponde.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *